Escucha tu corazón, muévete de acuerdo con tu corazón, sea lo que sea que esté en juego:
Una condición de simplicidad absoluta
que cuesta nada menos que “todo”...
Ser sencillo es arduo, porque ser sencillo cuesta
todo lo que tienes. Tienes que perderlo todo
para ser sencillo. Por eso las personas han
elegido ser compleja y han olvidado
cómo ser de esta manera.
Sin embargo, sólo un corazón sencillo vibra
con Dios mano a mano.Sólo un corazón
limpio y autentico canta con Dios con
profunda belleza y armonía.
Para llegar a este punto tendrás que encontrar tu
corazón, tu propia vibración, tu propio latido.
La experiencia de reposar en el mismo
mientras meditas, no es algo que se
pueda buscar o forzar.
Viene con naturalidad, a medida que crecemos
más y más en armonía con los ritmos de
nuestros propios silencios interiores.
Permítete ser más suave y más receptivo ahora,
porque un gozo inexpresable te está esperando,
precisamente a la vuelta de la esquina.
Nadie más puede indicártelo y cuando lo
encuentres no serás capaz de hallar
las palabras para expresarlo a los
demás, pero está ahí,,,
En lo profundo de tu corazón, maduro
limpio y listo para ser descubierto.
"... Es solamente a partir de nuestra armonía
interior que lograremos expandirla
a todo nuestro entorno..."